Un catálogo sencillo
Das de alta cada producto con su nombre, descripción, referencia, precio de venta con IVA, coste de compra y tipo de IVA. El stock es opcional: si hay un producto que no quieres controlar, no le pones existencias. Los productos que dejas de vender se desactivan y su historial de ventas se mantiene.
Si un producto está exento de IVA, indicas el motivo de la exención para que la factura salga correcta.
La venta descuenta el stock
Al cobrar una cita, añades los productos que se lleva el paciente con su cantidad y salen en la misma factura o ticket que el tratamiento. También puedes venderlos sueltos en una factura. En cuanto se emite la factura, el stock se descuenta; si la anulas o haces una rectificativa, las unidades vuelven al almacén.
Si por error se vende algo sin existencias, el stock queda en negativo y el listado te pide revisarlo, en lugar de bloquear la venta delante del paciente.
Entradas, recuentos y producto de cabina
Cuando llega mercancía, haces un recuento o se rompe algo, ajustas el stock sumando o restando unidades con una nota. El producto que gastas en cabina lo registras igual, con un ajuste. Cada ajuste queda en el registro de auditoría con la persona, la fecha y el motivo, así que siempre sabes por qué cambió una cifra.
El listado de productos marca los que tienen menos de 3 unidades o están en negativo, para que repongas antes de quedarte sin nada.
Ventas y margen por producto
El resumen de ventas te muestra, mes a mes, cuántas unidades has vendido de cada producto, cuánto has facturado y cuánto te ha costado. Si todos los productos tienen su coste, ves también el margen. Así decides qué reponer, qué recomendar en cabina y qué dejar de comprar.
Pensado para la venta en cabina
Crema de mantenimiento después de un peeling, protector solar tras una sesión de láser, sérum para casa: recomendar el producto adecuado al terminar la sesión es parte del tratamiento. Con CliniQ lo añades al cobro sin cambiar de pantalla ni de programa, y el paciente se lleva una sola factura o ticket con todo.
También puedes corregir el stock directamente desde la ficha del producto; CliniQ comprueba que nadie lo haya cambiado mientras tanto, para que no pises el ajuste de un compañero.
Además, CliniQ te sugiere en cada cita los productos que mejor encajan con el tratamiento, para que la recomendación no dependa de que alguien se acuerde.