Consulta médica y dermatología estética en la misma agenda
Configuras cada servicio con su duración, su precio y su IVA: primera consulta, revisión, crioterapia, peeling o láser. Si un procedimiento necesita preparar la sala después, añades ese tiempo al servicio y la agenda lo bloquea. Para los equipos que solo tienes una vez, como un láser vascular, indicas cuántas citas pueden coincidir y CliniQ no deja dar más, tampoco en la reserva online.
Cada dermatólogo tiene su columna en la agenda y los pacientes que esperan un hueco van a la lista de espera con sus preferencias. Los recordatorios por WhatsApp con botones de confirmar o cancelar reducen las citas perdidas, que en una consulta con semanas de espera duelen el doble.
Historia clínica con fotos de cada lesión
Creas plantillas de nota por campos para tus consultas habituales (motivo, exploración, diagnóstico, tratamiento y próxima revisión) y las vinculas al servicio. En cada visita adjuntas las fotos de la lesión y los informes de anatomía patológica o de otras pruebas, de modo que la evolución queda en la historia ordenada por fecha y no en el móvil de nadie.
Las fotos y adjuntos se abren con enlaces temporales y cada consulta de la ficha queda registrada. Una alergia a un anestésico o un tratamiento anticoagulante los dejas en una nota de tipo alerta.
Consentimientos e informes sin papel
La Ley 41/2002 exige consentimiento por escrito para los procedimientos invasivos. En CliniQ asignas a cada servicio su consentimiento y la cita te avisa si el paciente no lo ha firmado. Lo firma en una tablet en la consulta o desde su móvil, y el PDF queda archivado con la fecha, el nombre de quien firma y la IP.
Cuando el paciente necesita un informe para su médico, lo generas en PDF desde la nota de la consulta, con tu número de colegiado y el logo de la clínica, y se lo envías por email. Queda guardado en sus documentos.
Seguridad, conservación y facturación
Los datos de salud son una categoría especial de datos según el RGPD. Recepción gestiona la agenda y los cobros sin ver nunca el historial, puedes activar el doble factor, la sesión se bloquea si el equipo queda desatendido y el registro de auditoría muestra quién abrió cada ficha. La historia clínica se conserva al menos cinco años y nada se borra por error: pasado el margen de corrección, editar guarda la versión anterior y borrar archiva.
Cada servicio lleva su tipo de IVA o su causa de exención, así que las consultas médicas y los tratamientos estéticos conviven en la misma facturación. Verifactu va incluido desde el plan Premium.