Plantillas por tratamiento
Escribes cada consentimiento una vez, en un editor con formato, listas e imágenes, e insertas variables: nombre y DNI del paciente, datos de la clínica, nombre y número de colegiado del profesional, servicio y fecha de la cita. Antes de usarlo puedes ver una vista previa con los datos de un paciente real, y CliniQ te avisa si falta alguno.
Para empezar rápido tienes plantillas de partida para tratamiento estético general, depilación láser, peeling, micropigmentación, ácido hialurónico y toxina botulínica, además de la autorización de uso de imagen y la información de protección de datos. Revísalas con tu asesor y adáptalas a tu clínica. Cada vez que cambias el texto de una plantilla se crea una versión nueva.
Vinculado a cada servicio
En tu tarifa indicas qué consentimiento necesita cada servicio. Cuando das una cita de ese servicio y el paciente no ha firmado la versión vigente, la cita muestra «Consentimiento pendiente» y, con un botón, lo envías o lo abres para firmar. El panel de inicio reúne además todas las firmas pendientes.
Las condiciones de un bono se firman de la misma forma: al venderlo, CliniQ prepara el documento para firmar en la tablet o lo envía por email si la venta es a distancia.
Firma en la clínica o a distancia
En la clínica, pulsas «Firmar ahora en la tablet»: el paciente lee el documento, escribe su nombre, marca la casilla de aceptación y firma con el dedo. A distancia, le envías el enlace por WhatsApp o email, o lo copias y lo mandas como quieras. El enlace caduca a los 7 días por defecto y puedes reenviarlo o cancelarlo.
Al firmar, CliniQ guarda una copia fija del texto con su huella SHA-256, la versión de la plantilla, el canal, la fecha y hora del servidor, la IP y el navegador. Con todo ello genera un PDF con un recuadro de evidencias, lo archiva en los documentos del paciente y avisa a recepción. Si el paciente tiene email, recibe su copia en PDF, y además puede descargarla desde la misma página durante las 24 horas siguientes a la firma.
Qué tipo de firma es
Es una firma electrónica simple acompañada de evidencias, no una firma cualificada ni un sello de tiempo cualificado. La Ley 41/2002 pide el consentimiento por escrito en intervenciones quirúrgicas, procedimientos invasivos y, en general, en los que suponen riesgos notorios para la salud. El contenido de cada consentimiento es responsabilidad de la clínica, así que conviene revisarlo con tu asesor o tu colegio profesional.