Preguntas en lenguaje natural
Abres el asistente en CliniQ y escribes como hablas: «¿Cuánto facturamos en septiembre comparado con agosto?», «¿Qué día de la semana tenemos más ausencias?», «¿Qué bonos caducan este mes?». El asistente consulta los datos de tu clínica (citas, ocupación, facturación, ticket medio, pacientes nuevos, bonos y cobros por método de pago) y te responde con cifras concretas.
Sirve tanto para la gerencia como para el día a día de recepción: «¿Qué profesional tuvo más citas el mes pasado?», «¿Cuántas citas tenemos mañana y con quién?» o «Mueve la cita de Laura del jueves al viernes a las 10». No hace falta aprender menús ni montar informes.
También busca un paciente y te resume su relación con la clínica: cuántas veces ha venido, su primera, última y próxima cita, los servicios que suele hacerse, sus ausencias, sus bonos activos y lo que ha facturado o tiene pendiente de pago.
Te propone, tú decides
Además de responder, el asistente prepara acciones: crear una tarea de seguimiento; dar, mover o cancelar una cita, comprobando antes que el hueco está libre; o escribir un WhatsApp a un paciente que te ha escrito en las últimas 24 horas. Nunca las ejecuta por su cuenta: te muestra una tarjeta con lo que va a hacer y solo se hace si la confirmas. Si no la confirmas en 30 minutos, caduca.
Los administradores deciden qué acciones puede proponer el asistente a cada rol, y cada acción exige además que la persona tenga permiso para hacerla. El asistente no puede cobrar, facturar, borrar datos ni cambiar permisos.
Privacidad primero
El asistente trabaja con los mismos permisos que la persona que pregunta: quien no tiene acceso a los importes no los ve, y quien solo ve su agenda solo puede preguntar por su agenda. El asistente de preguntas no lee el historial clínico; las funciones clínicas, como el resumen del paciente o las notas por voz, solo las usa el personal sanitario que ya puede ver esa ficha, y cada consulta queda en el registro de auditoría.
Solo responde a preguntas sobre tu clínica: las que no tienen nada que ver se filtran antes de llegar al modelo. Las conversaciones se borran a los 90 días.
IA donde aporta, automatizaciones en lo demás
No todo necesita IA. Muchas tareas repetitivas se resuelven mejor con automatizaciones sencillas y fiables, y CliniQ ya las hace solas: recordatorios por WhatsApp con confirmación, aviso de lista de espera cuando se libera un hueco, descuento de bonos al completar la cita, aviso de bonos que caducan, respuesta automática de WhatsApp fuera de horario y envío de cada factura a la AEAT con Verifactu. La IA se reserva para lo que de verdad la necesita: entender tus preguntas y ahorrarte clics.
Más funciones de CliniQ IA
CliniQ IA va más allá del asistente. El asistente de WhatsApp responde dudas y ofrece huecos libres a tus pacientes a cualquier hora y, si no sabe algo, te pasa la conversación. Con las notas clínicas por voz dictas al terminar la sesión y la IA ordena la nota en la ficha del paciente, lista para revisar. Y antes de cada cita tienes un resumen del paciente con lo importante: tratamientos previos, alergias, bono activo y última sesión.
Además, la IA escribe mensajes y campañas (recordatorios, felicitaciones y campañas para recuperar a los pacientes que no vuelven) con tu tono, calcula estadísticas de rentabilidad con el margen por servicio, por profesional y por hora de cabina, con el coste del producto consumido, y te envía un resumen semanal con lo que puedes mejorar. Te lo enseñamos todo en la demo.