Todo el paciente en una ficha
La ficha reúne el resumen del paciente, sus citas, la historia clínica, los documentos firmados y adjuntos, sus compras, sus bonos y el seguimiento comercial. La historia es una línea de tiempo, de lo más reciente a lo más antiguo, donde cada nota tiene su tipo (diagnóstico, evolución, general o alerta), puede llevar archivos adjuntos y se puede vincular a la cita en la que se hizo.
Para no escribir siempre lo mismo, creas plantillas de notas con campos estructurados y las vinculas a un servicio, con los datos del paciente ya rellenados. Las notas de tipo alerta aparecen destacadas en la historia para que nadie las pase por alto, y encuentras a cualquier paciente por nombre, teléfono, email o DNI.
Cuestionarios e informes
Los cuestionarios admiten texto, números, fechas, sí o no, listas y escalas, y calculan la puntuación solos. Tienes de partida una anamnesis estética, valoraciones facial y corporal, el fototipo de Fitzpatrick y una revisión previa a láser. Cada respuesta guarda una copia del cuestionario tal como estaba, así que cambiar la plantilla no altera lo ya registrado.
Desde una nota de diagnóstico o un cuestionario generas un informe en PDF con el logo y los datos de tu clínica y del profesional, listo para entregarlo o enviarlo al paciente por email o WhatsApp. Las anotaciones internas del cuestionario no salen en el informe.
Quién ve qué
La historia clínica solo la ve el personal sanitario: el rol sanitario y los administradores con número de colegiado. Recepción gestiona citas, cobros y documentos sin ver la información clínica. Además, cada sanitario solo puede escribir notas de pacientes a los que ha atendido.
Cada vez que alguien abre una ficha o lee notas, cuestionarios o documentos, queda en el registro de auditoría, que los administradores consultan filtrando por persona. Puedes activar la verificación en dos pasos, y la sesión se bloquea si el equipo se queda desatendido.
Correcciones, conservación y RGPD
Durante los diez primeros minutos puedes corregir o borrar una nota recién escrita. Después, cada edición guarda la versión anterior y borrar una nota la archiva con un motivo obligatorio; un administrador puede restaurarla.
La historia se conserva al menos cinco años desde la última actividad clínica y puedes ampliar ese plazo. Nada se borra automáticamente: cuando un paciente supera el plazo, aparece en una lista de revisión para que decidas si anonimizarlo o conservarlo más tiempo. Si un paciente ejerce sus derechos del RGPD, exportas todos sus datos en un archivo o anonimizas sus datos personales.
Fotos, archivos y cifrado
Los archivos de la historia (adjuntos, informes y documentos firmados) se descargan con enlaces temporales que caducan en pocos minutos, y la foto del paciente se sirve con enlaces firmados que también caducan: nunca hay una dirección permanente que se pueda compartir por error.
Las fotos clínicas de antes y después se guardan en la ficha del paciente para comparar la evolución a lo largo de los tratamientos, y los datos sensibles de la historia van cifrados.